La forma más módica de conseguir una buena colección de plantas, tanto de interior como de exterior, es cultivarlas a partir de la simiente, además de la satisfacción de verlas crecer desde el principio. Aunque no siempre conseguiremos que nuestras semillas germinen y de ellas broten nuevos ejemplares: por eso en algunos casos puede ser preferible comprar plantas ya establecidas.
El momento ideal para la siembra suele ser la primavera, pues el aire empieza a calentarse y se acerca el verano, en el que las plantas tienen la ocasión para crecer y fortalecerse antes de los rigores del invierno. |